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Uno de cada dos europeos y norteamericanos señalan que no los compran por considerarlos excesivamente caros.
En España se consumen menos alimentos ecológicos que la medias europeas: el 27% compra habitualmente frutas y vegetales ecológicos; el 30%, huevos; el 21%, pollo y aves; un 20%, carne; el 21%, leche; y el 18%, zumos de frutas.
Cereales integrales, aceites y margarinas que ayudan a controlar el colesterol y productos con alto contenido en fibra encabezan el ranking de alimentos funcionales
6 de Noviembre de 2007
Madrid
Los alimentos ecológicos constituyen una de las categorías más buscadas en Europa y Norteamérica, pero sus altos precios y la mínima selección y variedad de productos disponibles constituyen serios obstáculos para su crecimiento, según la reciente investigación sobre Alimentos Ecológicos y Funcionales de The Nielsen Company. La mitad de los europeos y norteamericanos declaran que la principal razón para no comprar alimentos ecológicos es simplemente porque los consideran “excesivamente caros”. Y en bastantes mercados, desde el Reino Unido a los Países Nórdicos, la demanda de este tipo de productos supera ampliamente la oferta, y provoca que el coste sea bastante más elevado de lo que pagan habitualmente los consumidores por productos sin éstas características.
Los consumidores asocian el término “ecológico” con la salud y el bienestar personal, un dato claramente positivo, pues se trata del estilo de vida que más destaca entre los deseos e inquietudes de los consumidores en los últimos años. Según la investigación de The Nielsen Company, el 48% de los consumidores europeos y el 57% de los norteamericanos eligen estos productos por la principal razón de que los consideran “saludables para mí”. Las demás razones tienen mucho menos apoyo: un 16% de los europeos indican que compran productos ecológicos por considerarlos “mejores para mis hijos”, o “mejores para el medio ambiente”.
Los países donde se identifican más claramente estos productos con la salud y bienestar personal son Grecia, con un 67%, y España, donde el 60% de los encuestados los compra por la razón principal de que los considera “saludables para mí”. En Portugal destaca el 20% que los compra por la principal razón de que “son saludables para mis hijos”, algo que en España sólo piensa el 12%; mientras en los países nórdicos (Finlandia, Suecia, Noruega y Dinamarca), más del 27% destaca como primera razón que dichos productos “son buenos para el medio ambiente”, motivo que en España sólo mencionan el 14% de los consumidores. Por su parte, el 19% de los consumidores holandeses eligen estos productos porque creen que “son mejores con los animales”, algo que afecta apenas al 4% de los españoles.
España, por debajo de la media europea
En España, el consumo de alimentos ecológicos se sitúa ligeramente por debajo de las medias europeas en la mayor parte de los productos. Un 27% declara comprar frutas y vegetales ecológicos; el 30%, huevos; el 21%, pollo y aves; un 20%, carne; el 21%, leche; y el 18%, zumos de frutas.
En los Países Nórdicos, la demanda supera ampliamente a la oferta de productos ecológicos. Así, el estudio muestra que este año en Suecia ha aumentado significativamente la concienciación de los consumidores sobre el medio ambiente, pero la variedad de productos ecológicos disponibles es muy limitada en muchas categorías. “Los consumidores prefieren claramente productos ecológicos, y los comprarían más si fueran fácilmente accesibles durante sus compras habituales”, señala José Luís García Fuentes, director general de Nielsen España.
La principal razón de los consumidores que declaran no comprar nunca productos ecológicos es porque no creen que tengan realmente beneficios adicionales para la salud, algo que señalan el 53%; mientras un 35% los considera “excesivamente caros”.
En el Reino Unido, la demanda de productos ecológicos ha aumentado en torno al 20% anual los últimos dos años, particularmente en las frutas y vegetales, que en bastantes ocasiones no pueden llegar a cubrir el abastecimiento. El Reino Unido es el mayor mercado per cápita para los productos ecológicos, con unas ventas de 1,4 billones el último año.
En Alemania, uno de cada cuatro hogares consume regularmente productos ecológicos, según el panel Nielsen Homescan del 2006, aumentando significativamente el porcentaje respecto al año anterior, cuando estaban en uno de cada cinco hogares. “En los últimos seis años prácticamente se han duplicado las ventas de productos ecológicos en Alemania, pasando de 2,05 billones de euros en 2000 a cerca de 4,5 billones este año”, señala José Luís García Fuentes. Todas las categorías de productos ecológicos han experimentado crecimientos record el último año, desde el muesli a los zumos de frutas, pasando por los vegetales congelados. El incremento de las ventas de productos ecológicos en Alemania ha sido un incentivo para que cadenas de supermercados “hard discount” como Aldi los introduzcan en sus tiendas, abriendo así la posibilidad de que puedan acceder a comprarlos todos los consumidores a precios más reducidos.
En Estados Unidos, las ventas de productos ecológicos representarán 3,7 billones este año, y las ventas con etiqueta de ecológico han registrado un crecimiento del 26% en los últimos doce meses, según Nielsen US Label Trend Report de 2006.
Los europeos, fieles a los sabores tradicionales
Por otra parte, las tradicionales actitudes culturales sobre la comida se mantienen últimamente sin grandes cambios, después de remitir algo la enorme moda de comidas bajas en grasas y en calorías que recorrió el mundo los últimos diez años. Los europeos permanecen siendo los más fieles a los sabores y comidas naturales. Así, uno de cada dos consumidores declara que prefiere comer un producto “con azúcar y sin conservantes, colorantes o aditivos artificiales” sobre otro “bajo en calorías con saborizantes artificiales”. A la cabeza de los países que quieren preservar todo el sabor de sus comidas favoritas están los italianos, donde el 73% declaran preferir la opción de una comida “con azúcar pero sin aditivos”.
¿Quién compra más comidas funcionales en Europa?
Muchos consumidores desconfían de las propiedades beneficiosas para la salud que prometen los alimentos funcionales, pues esa es la principal razón citada por el 38% de los que nunca compran este tipo de productos; con el mismo porcentaje de los que consideran que son demasiado caros. En tercer lugar aparece “no me gusta su sabor”, mencionado por el 26% de los encuestados. Las demás razones son minoritarias: el 4% cree que tienen poca calidad, y el 3% dice que no se venden en los comercios donde suelen comprar.
En España, el 27% de los encuestados declara comprar habitualmente aceites y margarinas para reducir el colesterol; el 13%, bebidas fermentadas con bacterias buenas para la salud; un 24%, yogourth Acidophilus cultures / probiotics; el 10%, leche de soja; el 21%, leche con suplementos y vitaminas; el 5%, pan con calcio y otros suplementos vitamínicos; el 34%, cereales y productos con alto contenido en fibra; un 16%, zumos de frutas con suplementos y vitaminas; y el 26%, productos con bajo contenido en sal.
El 38% de los belgas compran aceites y margarinas para reducir el colesterol. El 42% de los consumidores irlandeses compran normalmente yogures “Acidophilus cultures / probiotics”. Un 12% de los belgas y portugueses compran habitualmente leche de soja, mientras el 26% de los irlandeses destacan por compran leche con suplementos vitamínicos. Sobre el 60% de los daneses y suecos compran habitualmente cereales integrales y productos con alto contenido en fibra; y uno de cada cuatro alemanes y austriacos compra zumos de frutas con suplementos vitamínicos. En torno al 44% de los austriacos y portugueses compran habitualmente frutas y vegetales ecológicos. El producto ecológico menos popular es el té, con un 43% de los europeos que declara que nunca lo ha comprado.
A los norteaméricanos les gustan más los alimentos funcionales
El estudio muestra cómo los alimentos funcionales y ecológicos están por lo general más introducidos en Norteamérica que en Europa. Así, uno de cada tres norteamericanos (33%) compra habitualmente aceites y margarinas para reducir el colesterol, por un 26% de los europeos. El 25% de los norteamericanos compra habitualmente yogures con “acidophilus cultures/probiotics”, frente al 19% de los Europeos. El 10% de los norteamericanos compran leche de soja, el doble que el 5% de los europeos. Uno de cada tres norteamericanos compra habitualmente leche con aditivos y suplementos vitamínicos, por sólo un 9% de los europeos. Un 26% de los compra pan con calcio, por el 7% de los europeos; y la mitad de los norteamericanos compra habitualmente cereales integrales y productos con alto contenido en fibra, por el 39% de los europeos.
Sobre The Nielsen Company
The Nielsen Company es una compañía global de información y medios, líder en el mercado y con marcas reconocidas en el sector de información de mercados (ACNielsen), información de medios (Nielsen Media Research), ferias comerciales y publicaciones profesionales (Billboard, The Hollywood Reporter, Adweek). Esta compañía de titularidad privada está presente en más de 100 países. Sus sedes principales se encuentran en Haarlem (Países Bajos) y Nueva York (EEUU). Para más información visite www.nielsen.com
Sobre ACNielsen
ACNielsen, división de The Nielsen Company, es líder mundial en investigación de mercados y marketing. La empresa ofrece en más de 100 países de todo el mundo sus servicios de información y análisis de dinámicas de mercado, así como de comportamientos y actitudes de los consumidores. Los clientes de ACNielsen confían en sus productos propios de investigación, herramientas de análisis y servicios profesionales, para comprender los mercados competitivos, descubrir nuevas oportunidades, e incrementar los beneficios y resultados de sus campañas de marketing y ventas.
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